Si tienes la sensación de que has hecho aportaciones a la resolución del problema desde tus conocimientos profesionales sin avasallar, siendo respetuoso con los turnos de palabra, seguramente hayas hecho una buena dinámica. En estas pruebas se valora la interacción con los demás por lo que las conductas que están orientadas al buen funcionamiento del grupo sin actitudes demasiado individualistas serán tenidas en buena consideración.

Si cuentas con buenas habilidades comunicativas se convertirán en puntos favorables. En caso de que te cueste, procura hacer un sencillo esquema mental de lo que quieres plantear y dilo de una forma organizada y con claridad, no es necesario que se participe mucho pero sí que cada intervención tenga valor.

Pero en la mayoría de las dinámicas de grupo durante los procesos de selección se valoran cualidades como la iniciativa, la capacidad de liderazgo, tener independencia de criterio, autonomía, empatía, ser propositivo, encontrar soluciones creativas, valorar los riesgos y consecuencias, capacidad de persuasión, claridad de ideas y de argumentación o la asertividad.

No puede saberse a ciencia cierta lo que está buscando un seleccionador por lo que lo mejor es conectar con quién eres y no tratar de impostar.